La Clave
Los Monos de la Clave
 
Director: Jose Luis Balbin
 
| Inicio | Artículos Balbín | Hemeroteca | Colaboradores Actuales | El Triángulo | Errores Judiciales | Videos | Denuncias | Anuncio
29-09-2012
Una U.T.E. PP-PSOE

La presente legislatura es una ocasión excepcional para que puedan ponerse de
acuerdo los dos grandes partidos sobre el tema de estado probablemente más importante de los
no resueltos satisfactoriamente por la constitución: las comunidades autónomas, su financiación,
sus competencias y hasta su denominación política. La ocasión es tan excepcional porque no es
fácil que un partido tenga mayoría absoluta, ni sabemos si cuando vuelva a darse el caso ya
será demasiado tarde y, si ninguno alcanza esa mayoría, son los nacionalistas los que
indirectamente imponen sus criterios, gracias a que sus escasos escaños –obtenidos con un
puñado de votos– son imprescindibles, en esos casos, para quien aspire a gobernar el estado. Y
es evidente, por lo que se ha visto recientemente que, al menos en Cataluña, no es
precisamente a reordenar el problema a lo que aspiran los nacionalistas, ni tampoco los
socialistas, por cierto, a tenor del más inmediato posicionamiento de sus diputados.

Pero no es solamente la existencia de una mayoría absoluta lo que determina la
excepcionalidad de estos tres años largos, es que además se da la favorable circunstancia de
que el líder del principal partido opositor se ha decantado pública y abiertamente a favor de una
solución federalista y, como en realidad las competencias de las que gozan nuestras
comunidades autónomas son muy similares a las de estados federales, e incluso en ocasiones
mayores que las de algunos de esos estados, es un momento único para que el Sr. Rajoy le
tomase la palabra al Sr. Rubalcaba y pactasen una reforma del título VIII, estructurando si es
necesario un estado federal, pero cohesionado, solidario y en el que no se permitan
desigualdades entre unos ciudadanos y otros, en el que se den las mayores satisfacciones
posibles a los partidos nacionalistas para que no sean tantos los votantes que quieran
desmembrarse de la gran nación española, buscando siempre el más amplio consenso que las
circunstancias permitan, aunque será muy difícil llegar al que se consiguió para la vigente
Constitución.

Por supuesto no es ahora el momento, pero en cuanto se supere la crisis, que se
superará, habría que ponerse, sin dilación, manos a la obra, a una gran obra de ingeniería
jurídico-política y de la mayor necesidad.

Autor: ALONSO QUIJANO

Copyright © 2011 Pravia Imagen y Comunicación, S.L. Todos los derechos reservados | Aviso Legal | Contacto