La Clave
Los Monos de la Clave
 
Director: Jose Luis Balbin
 
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21-11-2011
REGRESO DESDE ENTONCES

    Acababa de incorporarme al periódico para hacer prácticas, enviado desde la Escuela de Periodismo. Entonces no podíamos prever que la nuestra sería una promoción muy conocida a nivel nacional: a Martín Ferrand ya se le ocurrían genialidades en su primer destino de Cádiz; a Rosalía González de Haro me ayudó durante mucho tiempo a hacer “La Clave” en Televisión; Florentino Negrín, cuya trayectoria le llevaría a la subdirección del diario “Pueblo”; Consuelo Reina era ya “in pectore” la directora de “Las Provincias” de Valencia; Basilio Rogado pronto se convertiría en director de “Intervíu!”; Alfredo Amestoy, Nicolás Dorado y Jesús Prado, ya figuras en Salamanca, antes de pasar éste a lo que se convertiría en “Cadena Ibérica”; Manuel Cadaval, director de “Efe” en Andalucía, yo creo que desgraciadamente para la profesión periodística, puesto que su brillantez precocidad le desanimó para emprender nuevas aventuras; y José Antonio Novais, el más admirado entonces por todos, porque era corresponsal y escribía en “Le Monde” , el gran periódico de referencia durante mucho tiempo, que traía a mal traer a las autoridades de nuestro régimen.
    Desde aquella dispersión promocional, tuve la suerte de caer en “La Nueva España”, forzado “heredero” del “Avance” de antes de la guerra, y que ya había dado ilustres plumas al periodismo español. Entre mis nuevos compañero, personajes entonces ya conocidos en Asturias y allende Pajares, y los que iríamos formándonos a la velocidad de la “Scooter” de Paco Arias de Velasco y realmente dirigidos por Juan Ramón Pérez las Clotas, a su vez diseminados después entre los periódicos de la provincia. Ya eran conocidas de siempre las trifulcas entre profesionales de diferentes periódicos competitivos y no digo nada entre ovetenses y gijoneses, que a los periféricos siempre nos hicieron gracia y creo que constituyen más rivalidad folklórica y humorística que real, aunque los implicados nunca lo confesarán.
    Pues bien: ahí “caí” yo. Y me encontré como redactor jefe a Juan Ramón Pérez las Clotas, uno de los dos periodistas –junto con Emilio Romero, más tarde, en el diario “Pueblo”-,
de quienes he aprendido más del ochenta por ciento de lo que sé de esta profesión. Me he formado también con maestros mundiales como Katherine Graham, Beuve Mery o Indro Montanelli … y aquí, en España, con la ayuda de Luis Ángel de la Viuda o valientes ejemplos como el de Fernando Castedo o el de Miguel Ángel Toledano.
    Recordaba más arriba, sin embargo, mi llegada a hacer prácticas en este periódico donde tantos periodistas hoy famosos se han formado, en el que Clotas ( entonces nada menos que “simple” maestro porque era reticente a escribir con su firma), nos trataba a todos con el mismo cariño y la misma exigencia que tan bien nos vino. Buenos periodistas y, cmo debe ser , de los más variados colores políticos. De ese grupo han salido reporteros, editorialistas, prensa del corazón, de la cultura. No los cito uno por uno porque, como suele ocurrir en estos casos, alguien puede darse por “olvidado”. Sí quiero recordar aquel ambiente: a Bastarrica distribuyendo entre artículo y artículo; a Pañeda, que sabía de memoria las alineaciones y “curricula” de todos los deportistas hasta de quinta regional; al corrector de pruebas Arizaga –con nuestras largas discusiones nocturnas sobre mayúsculas, minúsculas y tratamientos de los diferentes cargos y paìses en genera, l…. Y los paseos por la redacción con Víctor García de la Conche o los nocturnos por el Campo de San Francisco, esperando a recoger el pan caliente que salía de una tahona inolvidable y los primeros ejemplares, también calentitos del día siguiente.
    Después… Después fue la modernización: la emigración de la calle “Asturias” al nuevo edificio, la distribución de los despachos, la llegada de nuevas generaciones y nuevos jefes que
mantienen y consiguen mantener el prestigio de “La Nueva España”. Durante un viaje a China para visitar la ampliación del imperio de “Alsa” y “Reny Picot”, conocí también al actual director del periódico, José Manuel Vaquero, con quien bromeé no poco. Deseo suerte a todos; tanta como yo he tenido.

Autor: José Luis BALBÍN

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