La Clave
Los Monos de la Clave
 
Director: Jose Luis Balbin
 
| Inicio | Artículos Balbín | Hemeroteca | Colaboradores Actuales | El Triángulo | Errores Judiciales | Videos | Denuncias | Anuncio
18-01-2012
GARZÓN Y LA VERDAD DE PLATÓN

Una vez más, es el turno de las dos Españas, como hace unos días a propósito de Fraga
Iribarne. Ahora Garzón está ante los tribunales. Unos vociferan a su favor y otros en contra.
¿Es de izquierdas, como él mismo se ha definido? Mis interlocutores de izquierdas lo niegan, lo
tachan más bien de nazi y están escandalizados con los políticos que –dicen que en nombre
de la izquierda- lo defienden

¿Por eso sus enemigos dentro del propio mundo de la Justicia? Sus amigos y
sus enemigos parecen repartirse entre los diferentes bandos. Y , también una vez más
desgraciadamente, me toca sumirme en el mundo de la duda. ¡Ya quisiera yo estar tan seguro
de las diferentes verdades como lo están las diferentes mayorías¡
Conocí a Garzón hace años, fui invitado por él a cenar privadamente en su casa
policialmente muy protegida y supe de lo mucho que le admiraba mi amigo Carlos Cano, a
quien él había propuesto para sustituirle en organizaciones de derechos humanos en
Hispanoamérica.

A lo largo de los años, en conversaciones de aprendizaje con mis bastantes amigos
que cultivo del mundo de los tribunales, hay opiniones para todos los gustos: cuando me
exponen casos concretos en los que se saltaba la ley a la torera atribuyéndosela a sí mismo,
como los viejos “sheriffs” del Oeste y su necesidad de protagonismo en los medios de
comunicación, y cuando me hablaban de su obsesión por acabar con la criminalidad costase lo
que costase, incluidas sus propias incursiones ilegales, a costa de acusaciones sobre reos y
abogados honestos.

A fuerza de escuchar casos, que cada vez he intentado contrastar, parece que “el juez
estrella” –envenenado elogio- estaba convencido, en el mejor de los casos, que él era la ley.
En el peor, que la ley no le importaba si él era quien decidía, incluso a costa de chantajear a
personajes que él sabía inocentes. Ahora me enumeran quiénes de sus compañeros van
explicablemente “a por él y por qué”. También el “por qué” de su actuación en el
caso “Gürtel”. No lo sé. Supongo que ha hecho lo posible y lo imposible por cargarse de
razones procesales. También supongo que sus adversarios “jurídicos” han hecho lo mismo.
Muchas veces Garzón ha conseguido que se hiciera justicia contra los impunes. Parece, sin
embargo, que el conjunto de su trayectoria procesal no es precisamente brillante.

Lo mismo ha ocurrido con la controversia de hace unos días sobre Fraga Iribarne. Ha
tenido grandes aciertos que los españoles debemos agradecerle. Y errores que no son
fácilmente perdonables. Unos y otro acertamos y erramos distintamente. Todos tenemos
claroscuros en nuestra trayectoria vital. Confiemos en que los primeros no sean exagerados,
ni inexcusables los segundos.

Autor: José Luis BALBÍN

Copyright © 2011 Pravia Imagen y Comunicación, S.L. Todos los derechos reservados | Aviso Legal | Contacto